EXPLORERS AVENTURA - CRÓNICAS 2016

Con salida y llegada en Erfoud y la presencia de casi 50 vehículos entre todas las categorías, esta prueba está totalmente consolidada en el calendario.

El pasado domingo 1 de mayo se daban cita, en el Hotel Xaluca de Erfoud, organización, prensa y participantes de la edición 2016 de Explorers Aventura. Esta prueba ha conseguido convertirse ya en una cita de referencia para los aficionados del motor. Y no sólo del 4×4 tradicional; además de las ya habituales categorías de motos enduro y 4×4, este año participaban por vez primera varios buggies, dejando entrever, con sus buenas sensaciones, que el año próximo serán bastante más numerosos.

La prueba se ha estructurado en bucle (salida y llegada en el mismo punto) para facilitar la logística de gran parte de los participantes; si bien los recorridos en línea no suponen un inconveniente para los 4×4, en el caso de buggies y motos es mucho más operativo así, evitándoles largos y aburridos tramos de enlace al final de las cinco etapas, para recoger sus remolques.

Otra de las señas de identidad de Explorers Aventura, los alojamientos, se han cuidado este año con especial interés; Así, se ha recurrido durante 5 de las 6 noches incluidas en la inscripción a los establecimientos del grupo Xaluca, referencia obligada en el sur de Marruecos. Y es que, para la organización de la Explorers, garantizar un buen descanso después de cada etapa es tarea prioritaria.

 

El otro factor de importancia en cualquier evento de este tipo, los recorridos, también ha sido objeto de especial atención. Apenas había terminado la edición 2015, ya había equipos de reconocimiento en las zonas a recorrer y, ya con todo preparado, apenas un mes antes de la salida, fueron revisados todos los tramos personalmente por la dirección de la prueba. Una manera de asegurar que todo está correcto, y evitar sorpresas a los participantes. A tenor de los comentarios de estos, el resultado es más que satisfactorio, pues la organización no ha recibido sino felicitaciones en este sentido.

La dinámica de la prueba se estructura en base a unos recorridos a completar en un tiempo máximo, indicados por una serie de waypoints correlativos que hay que ir validando automáticamente al paso por los mismos. El tiempo está calculado de manera que sea factible su realización sin necesidad de un ritmo “de carreras”, pero que tampoco permita bajar la guardia. Por eso, aunque sobre el papel las diferencias deberían ser mínimas, sobre el terreno empiezan a aparecer desde la primera etapa: Filosofías más turísticas, descuidos al paso por algún waypoint o imprevistos diversos hacen que los empates desaparezcan con rapidez.

La seguridad de los participantes se ha cuidado especialmente. Así, todos ellos están equipados con un geolocalizador, con el cual la organización puede conocer donde se encuentran en cada momento. Además, este dispositivo permite enviar varios mensajes de solicitud de ayuda, tanto médica como mecánica, que permitan a la organización activar los protocolos necesarios con la ambulancia 4×4 y el equipo médico presentes durante todo el recorrido, algo que, afortunadamente, no ha sido necesario.

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