ETAPA 6 - 08/10/2015

BOUMALNE DADES – VALLE DEL DADES – VALLE DE LAS ROSAS – PALMERAL DE SKOURA – OUARZAZATE – AIT BENHADDOU

La caravana de Explorers Classics salió a primera hora rumbo a la carretera más esperada de la ruta: La carretera del Dades.

La primera parada fue para admirar los famosos “dedos de mono” o “cerebro de Marruecos”. Las formas que la erosión ha creado en sus rocas a través de miles de años, hacen de esta formación geológica una de las más bellas y asombrosas de Marruecos.  Los turistas que allí se encontraban no pudieron resistir fotografiarse con los coches, siendo el protagonista de todas las miradas el original y simpático Citroen Lomax.

Continuó la ruta por el lento ascenso de esta sinuosa carretera, catalogada como una de las más bellas del mundo, y que hace disfrutar enormemente de la conducción a cualquiera que se atreva con su subida. Sus retorcidas e imposibles curvas, que ascienden casi de forma vertical por la ladera del cañón del Dades, ofrecen una espectacular panorámica desde el mirador de su cima, en el que todos disfrutaron de un té con vistas únicas, admirando al completo el recorrido que habían realizado.

Miembros de la organización esperaron pacientemente en el mirador para poder inmortalizar la bajada de los participantes por tan singular y bella carretera, recuerdo que todos querían tener de este viaje.

Retomando sus pasos a la bajada, coincidió que en uno de los pueblos era día de mercado, aprovechando la ocasión para parar y disfrutar de la singularidad de los puestos y productos que ofrecen.

Los estrechos cañones y desfiladeros dignos de película de Indiana Jones, continuaron sucediéndose hasta llegar de nuevo a nuestro punto de partida, Boumalne Dades, donde se paró a comer en un merendero, mientras la euforia de la carretera del Dades perduraba en el ambiente.

La ruta continuó hacia el sur por el Valle de las Rosas (Kelaat M’Gouna). Los desfiladeros dieron paso a los valles, ríos de verdes riberas y la consecución de kasbahs y casas de adobe, en cuyas tierras se impone el cultivo y proceso de las Rosas de Damasco, las más valoradas para la elaboración de perfumes y productos de cosmética.

El camino continuó atravesando Skoura y su famoso palmeral, para continuar hacia Ouarzazate, una de las principales ciudades de Marruecos, presidida por la gran Kasbah de Taourirt, y famosa por sus estudios de cine. Nos adentramos en la ciudad, para tomar por su parte posterior la carretera que nos llevaría a Ait Benhhadou. Las espectaculares vistas de su antiguo ksar adornado por un precioso atardecer, se vieron ensombrecidas por un vendaval que obligó a una breve parada.

Poco más adelante, escondido en una aldea, entre casas de adobe, llegamos a nuestro hotel Ksar Inghda, fabulosa y enorme kasbah, en un entorno único, e increíbles instalaciones, que nos recibió con música, percusión y cánticos bereberes.

Los hombres y mujeres que cantaban, tocaban y bailaban, nos amenizaron desde la llegada hasta la cena, que junto al entorno, y la exquisita cena, hicieron del ambiente un lugar casi mágico.

El día finalizó con la entrega a todos los participantes y miembros de la organización, de un recuerdo conmemorativo: El mapa de África, labrado artesanalmente en piedra de fósiles, con la inscripción “Explorers Classics 2015”.

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